Triara ya tenía combates entre jugadores, guerra de facciones y encuentros durante la caza. Faltaba un lugar donde medir no solo si tu equipo puede ganar una pelea, sino cuántas peleas puede encadenar antes de caer. Ese lugar es la nueva mazmorra.
Una incursión, un solo equipo
La mazmorra se desbloquea en el nivel 10. Iniciar una incursión cuesta un punto de acción y toma una instantánea de tu equipo activo: campeones, posiciones, mascotas, habilidades, equipo y pociones. A partir de ahí avanzas planta a planta sin pagar otro punto por cada combate.
La regla que define el modo es la persistencia. La vida que pierdes en una planta sigue perdida en la siguiente y un campeón derrotado no vuelve al grupo. Ganar por poco puede ser suficiente para avanzar, pero también puede dejar la próxima pelea prácticamente perdida. Abandonar permite empezar otra vez desde la primera planta; el mejor récord se conserva.
Cinco capítulos bajo el castillo
Cada capítulo recorre 27 plantas y cierra con un jefe. Las Criptas olvidadas dan paso al Cónclave arcano, la Arboleda marchita, el Santuario de la sangre y el Salón de los conquistadores. Los enemigos y el escenario cambian con cada tramo, mientras su poder crece de forma continua.
Cada nueve plantas aparece Valden, un hechicero errante que cura parte de la vida de los aliados que sigan en pie. No resucita a los caídos, así que llegar a él con cuatro supervivientes o con uno solo cambia por completo el valor del descanso.
Riesgo, recompensa y récord
Cada victoria entrega experiencia y monedas, con cantidades que aumentan al descender. Los puntos de control y los jefes pueden otorgar cofres, y en las profundidades existe la posibilidad de encontrar equipamiento legendario exclusivo de cada capítulo. El botín más especial tarda en aparecer para que bajar de verdad importe.
El mejor piso superado queda guardado aunque termine la incursión. Un ranking muestra a los 50 jugadores que han llegado más lejos, de modo que el objetivo no es únicamente completar un conjunto fijo de salas: también es descubrir dónde está el límite actual de la comunidad.
Preparar antes de entrar
La mazmorra usa el mismo combate automático que el resto de Triara, así que la habilidad sigue estando antes de la pelea. Importan la formación, los roles, las mascotas, el equipo y el momento en que decides consumir una poción. Aquí una debilidad pequeña no se paga una vez: se arrastra durante toda la incursión.
Ese era el hueco que quería llenar. La Arena pregunta si puedes ganar al rival que tienes delante; la mazmorra pregunta cuánto aguanta realmente todo lo que has construido. Las puertas ya están abiertas en Triara. Entra con tu mejor equipo y comprueba hasta qué planta llega.
