Las mascotas forman parte del equipo de Triara: protegen, atacan y aportan poder a un campeón. Sin embargo, mejorarlas seguía siendo una acción demasiado abstracta. Elegías una mascota, pulsabas un botón y el resultado aparecía sin que tú hubieras hecho nada. El nuevo campo de adiestramiento sustituye ese trámite por tres ejercicios cortos.
Tres maneras de entrenar
- Sigue las órdenes: observa una secuencia de sentarse, saltar, atacar y esperar; después repítela. Cada ronda añade una orden más.
- Golpe preciso: detén el indicador dentro de la zona correcta durante cinco rondas. El movimiento acelera y deja cada vez menos margen.
- Guía a la mascota: cruza una cuadrícula con obstáculos hasta llegar a la bandera. La dirección disponible cambia sola, así que parte del reto consiste en saber cuándo avanzar y cuándo esperar.
Todos duran apenas unos segundos. No pretenden convertirse en juegos aparte, sino hacer que gastar un punto de acción tenga una participación visible y un poco de habilidad.
La puntuación sí importa
El ejercicio termina con una puntuación y una calidad: entrenamiento mínimo, normal, bueno o fantástico. Esa calidad modifica cuánto mejora la estadística elegida para la mascota. Un resultado excelente ofrece una mejora mayor; fallar no borra a la mascota ni desperdicia el progreso acumulado, pero la recompensa es más pequeña.
Las estadísticas que pueden crecer dependen del rol. Una mascota tanque no entrena daño, por ejemplo, y cada rareza tiene sus propios límites. Cuando una estadística alcanza su tope, el sistema busca otra que todavía pueda mejorar.
El punto de acción se consume al terminar
Hay una decisión técnica detrás de una regla muy simple: iniciar el ejercicio no gasta todavía el punto de acción. El servidor crea un reto con tiempo limitado y valida la secuencia enviada al completarlo. Solo entonces aplica la mejora y consume el recurso.
Así puedes cerrar un ejercicio que no querías jugar sin pagar por él, pero el resultado tampoco depende únicamente de lo que diga el navegador. La puntuación se reconstruye a partir de las acciones reales, lo que mantiene el sistema consistente.
También cambia la caza
La misma actualización hace que encontrar una mascota salvaje deje de ser un mensaje automático. Ahora sigues el rastro, entras en un encuentro y eliges cómo reducir su vida, contener su huida o intentar la captura. Cazar consigue la mascota; adiestrarla construye su progreso a largo plazo.
Ambos sistemas persiguen la misma idea: que las mascotas no sean un porcentaje escondido en el equipo. Deben tener presencia, una carta propia y una relación que se construye jugando. El campo de adiestramiento ya está abierto en Triara para jugadores de nivel 20.
